10 cosas que no perderse en Las Vegas

17/05/2018

La Ciudad del Juego y del Pecado es el lugar de peregrinación de todo jugador, quizá también el de toda persona que sepa divertirse. ¿Qué no tiene que ofrecer Las Vegas? Su paisaje de neones y casinos, y su historia de sangre, sudor, éxitos y decadencia pertenecen ya al imaginario colectivo. Su filosofía de celebración del desenfreno y el frenesí ha sido inmortalizada por igual en papel y en celuloide.

Es una ciudad de sueños y espejismos que atrae a visitantes de todo el mundo dispuestos a vivir cada día allí como si fuera el último. Si decides visitarla, asegúrate de llevar los bolsillos llenos para disfrutar de las siguientes actividades.

10 Visita una pool party

pool party

Si vas entre abril y octubre no te puedes perder esta refrescante experiencia donde podrás escuchar música de los mejores DJ y, cóctel en mano, broncearte dentro de una piscina gigante. Estas fiestas, que duran desde la mañana hasta el atardecer, son para mayores de 21 años. Prueba el Wet Republic, el Rehab o el Tao Beach para chapotear y codearte con la gente más guapa de Las Vegas.

9 Juega a la ruleta en el Casino Royale

Juega a la ruleta

Acurrucado entre el Harrah's y el Venetian, es un casino pequeñito y acogedor con una de las ruletas más baratas de la ciudad. Si te unes al club de miembros disfrutarás además de bebidas gratis.

8 Alquila un Lamborghini y condúcelo por Las Vegas Strip

Lamborghini

¿Por qué no? A Las Vegas no se va a ser moderado. Imagínate circulando en tu cochazo entre los 4x4 y coches eléctricos, con las luces de la ciudad sobre ti. El Strip, un tramo del bulevar de Las Vegas, reúne en sus cuatro kilómetros los paisajes más míticos. Pasa al lado de los casinos más míticos de la historia: contempla la reproducción de la Estatua de la Libertad del New York, New York, saluda a la esfinge del Luxor, embelésate con las luces del Excalibur, déjate transportar al Renacimiento con el Venetian y asómbrate con el volcán del Mirage.

7 Pasa una velada en el Caesar’s Palace

Caesar’s Palace

Hablando de casinos, este casino-hotel es uno de los reyes. Su fundador, Julio Sarno, lo concibió con la idea de que cada huésped debía sentirse como un rey. ¡Y lo consiguió! Desde la grandeza de su fachada hasta su interior en mármol y materiales nobles, todo evoca la gloria imperial. En él podrás ver espectáculos de artistas como Céline Dion y Elton John, disfrutar de números de lucha libre y peleas de robots, relajarte con un cóctel en la Plaza Romana y, sobre todo, ¡jugar! Ruleta, blackjack, tragaperras y muchos más juegos te aguardan.

6 Visita el Museo del Neón

Museo del Neón

El cielo de Las Vegas, iluminado por los neones, es una imagen que los que la ven no olvidan. No obstante, todo tiene un final. Conduce durante una hora hacia el norte, pasando el centro de la ciudad, hasta que veas un zapato plateado gigante. Este incongruente monumento saluda a los visitantes del Neon Boneyard, en el Museo del Neón. Construido en el antiguo lobby del histórico motel La Concha, este lugar preserva más de 150 carteles que formaron parte del mítico paisaje de la ciudad en su Edad de Oro, que se iluminan al atardecer. ¡Recuerda reservar una visita guiada en su página web!

5 ¡Cásate!

Boda en Las Vegas

Despertar de una noche de desenfreno en Las Vegas con un certificado de matrimonio en la mano es un tópico que se ha repetido hasta la saciedad en todas las comedias americanas, desde Los Simpsons hasta Resacón en Las Vegas. No obstante, una boda no tiene por qué ser el acontecimiento inesperado que dé pie a una serie de hilarantes aventuras; puedes ir con tu pareja a Las Vegas a dar el “Sí, quiero”, con un oficiante vestido de Elvis, y casarte después de pasar una de las mejores despedidas de soltero, o soltera, de la galaxia. ¡Además, así no tendrás que planificar menús, mesas, ni pelear con la familia!

4 Pasa una emocionante velada de póker

emocionante velada de póker

Este juego atrae por igual a nobles, caballeros, mafiosos y aficionados a las emociones fuertes, y Las Vegas es su capital. Te invitamos a pasarte por el Bellagio, donde podrás medirte con algunos de los mejores jugadores del mundo. El casino Golden Nugget es otro de los destinos más famosos para los amantes del póker. Ve y echa unas partidas, al menos para presumir de haberte enfrentado con veteranos que han hecho de este juego su vida.

3 Come costillas a la barbacoa

costillas a la barbacoa

¿Qué mejor manera de reponerte de una noche de excesos, o de prepararte para una, que con una bandeja de costillas humeantes? El Rollin' Smoke Barbecue es uno de los mejores lugares para esto. Su menú es una celebración de la cocina americana, y en su parrilla siempre caliente encontrarás una de las mejores barbacoas de la ciudad.

2 Explora el desierto

Nevada desierto

La inagotable oferta de diversión de Las Vegas a veces hace olvidar que existe un mundo exterior. En mitad del desierto de Nevada, la ciudad es una excelente base para descubrir los majestuosos cañones de piedra rojiza. El Valle del Fuego, a apenas una hora de la ciudad, contiene algunas de las formaciones rocosas de arenisca más espectaculares de la Tierra, así como árboles petrificados muy bien preservados y antiguos glifos excavados por nativos americanos. El terreno está abierto para practicar senderismo o acampar, pero también es posible disfrutar de visitas guiadas en coche o autobús con aire acondicionado.

1 Juega a las tragaperras en el Palms

Juega a las tragaperras

A pesar de encontrarse fuera de la Strip, las torres del casino Palms son una de las siluetas más reconocibles de la ciudad. Su arquitectura neoretro, en color negro, contiene 702 habitaciones de hotel, el recinto Palm’s Pearl, una cancha de baloncesto, dos clubes nocturnos y un casino completo. Para un jugador avezado, una de las atracciones más interesantes de este lugar es sus máquinas tragaperras, que tienen la reputación de ofrecer los mejores premios de Las Vegas.

Las Vegas es una celebración de la superficialidad. Sin embargo, su superficie es inagotable, y este artículo no ha hecho más que arañarla. Si vienes, recuerda hacerlo con un presupuesto del dinero que estés dispuesto a gastar, pero, más importante, disfruta y deja que las luces de la ciudad te incendien el alma. Como dijo una vez el Rey, "¡Viva Las Vegas!"